Señoras y señores: según lo prometido, aquí estoy, contando mis aventuras por Holanda, para que sepáis lo que tenéis que hacer este verano: escribir!
La verdad es que podría contar mil cosas, porque aunque llevemos 2 días, nos ha cundido bastante. No hace buen tiempo, aunque dicen que es raro. Esto es peor que Pamplona, porque ya ni sale el sol; en directo, no para de llover.
Ahora están mis hermanas aprendiendo a montar en bici (noooo…. conmigo no han podido… de momento!!) por el jardín. En realidad es un bosque alucinante. Está todo verde, con hortensias por todos los lados… y gitanillas!! Total, que como si no me hubiera ido de nuestro jardín. estamos tan tan en el campo (soy de piso, pero las de aquí también dicen que estamos en el campo), que un pájaro ha hecho su nido en la bici de Ineke, debajo del sillín. Puedo prometer y prometo que el pájaro en cuestión tuvo descendencia, aunque se la cargaran al sacar el nido de allí: cinco pollitos y tres huevos!!! A que es fuerte? Le he hecho una foto, para que veáis, porque lleva 10 año es uso, el nido. Y la bici. No le debe importar mucho a mamá pájaro lo del movimiento. (Sé de más de una que no se lo va a creer, pero cuando llegue publico la foto)
El trabajo, intenso, como podréis imaginar, pero divertido. Les he prometido que el año que viene les traigo música, porque lo único español que tienen es “El viaje de Copperpot” y el CD de Carmen con sevillanas. Total, que segundo día, y de la Oreja hasta el moño.
Qué más? que el pueblo es precioso, aunque dicen que es de los más feos. Iremos a Amsterdam y a Maastrich. También a un monasterio de trapenses que hay aquí al lado, donde ellos mismos hacen la cerveza y la venden. A que nos lo montamos bien??
De momento, nada más. Que escribáis también vosotras, para que sepamos de vuestro verano. Y que os acordéis de nosotras; de las “extranjeras” y de las que se han quedado.
Por cierto: compran patatas españolas. Para las aficionadas a la patatera.